lunes, 15 de noviembre de 2010

Valores e Intereses en el conflicto del Sahara

"Sois socialistas no para amar en silencio vuestras ideas ni para recrearos con su grandeza y con el espíritu de justicia que las anima, sino para llevarlas a todas partes" Pablo Iglesias. Fundador del Partido Socialista Obrero Español (PSOE)

¿Dónde queda lo dicho por Pablo Iglesias cuando ante las violaciones de Derechos Humanos que esta llevando a cabo el gobierno de Marruecos los socialistas y nuestro gobierno miramos para otro lado?

Si anteponemos nuestros intereses a los de los que más nos necesitan, dejamos de ser socialistas y nos convertimos en aquello contra lo que siempre hemos luchado. No se trata de relaciones internacionales, se trata de personas torturadas y personas asesinadas y yo ante esto ni puedo ni quiero callarme.

1 comentario:

Anónimo dijo...

De estrada diré que estoy de acuerdo con lo que dice Pablo y a favor de los derechos del pueblo saharaui.
Pero ¿cuál es la crítica que debe hacerse a una situación como ésta, en la que el Gobierno no defiende las ideas que deberían serle propias?
El resto de los partidos políticos lo tienen fácil. Pueden atacar lo que hace (y lo que no hace) el Gobierno por dos motivos: (1) defensa de los derechos humanos y del pueblo saharaui y (2) medio de lucha política en el intento sustituir al Gobierno o conseguir mayor peso político. No entremos a valorar lo que prima en cada caso.
Más difícil lo tiene el PSOE.
A sus simpatizantes y votantes se les hace incomprensible e inaceptable esta situación. No les basta con los argumentos que se dan: papel de Marruecos como colaborador de occidente, freno del islamismo radical, colaboración en la regulación de la emigración, etc. Les cuesta entender que el Gobierno presente su “prudente” actuación como la forma más eficaz de contribuir a la resolución del conflicto.
Y peor lo tienen los militantes. Porque ellos tienen siempre presente que deben compatibilizar el “llevar sus ideas a todas partes” con la defensa del partido que es el instrumento con el que pueden hacerlo. En casos así, creo que la crítica es necesaria, como expresión de los auténticos valores del PSOE y medio de influir en sus dirigentes, y debe encontrase el medio de compatibilizarla con el apoyo a la acción política general del partido. La alternativa sería peor. Incluso para el pueblo saharaui.